¿Cuánto cuesta una aplicación a medida? Precios reales
Rangos honestos desde 5.000 €, qué factores mueven el precio y por qué el coste de desarrollo no es lo mismo que el de mantenimiento.
Es la primera pregunta que nos hace todo el mundo, y con razón: si vas a encargar una herramienta hecha para tu negocio, quieres saber cuánto te va a costar antes de sentarte a hablar. El problema es que casi nadie da una cifra por miedo a asustar o a quedarse corto.
Nosotros preferimos ser transparentes, entre otras cosas porque es lo que mejor funciona. Aquí te contamos de qué depende el precio de una aplicación a medida, qué rangos manejamos de verdad y por qué el coste de construirla no es lo mismo que el de mantenerla.
De qué depende el precio
No hay una tarifa plana porque no hay dos proyectos iguales. Una app que gestiona reservas de una peluquería no tiene nada que ver con un ERP que conecta almacén, facturación y varios usuarios a la vez. Estos son los factores que de verdad mueven la aguja:
- Cuántas cosas hace. Cada pantalla, cada tipo de usuario y cada regla de negocio suma. Un panel para que tú veas tus pedidos es una cosa; un sistema con roles, permisos y aprobaciones es otra.
- La complejidad de la lógica. Calcular un escandallo con precios por sede, aplicar el IVA correcto o cumplir una normativa concreta lleva trabajo que no se ve pero está.
- Integraciones con terceros. Conectar con tu pasarela de pago, con Hacienda, con tu Excel de siempre o con otro software que ya usas añade horas.
- Datos y usuarios. No es igual una herramienta para ti solo que una que van a usar veinte personas a la vez con su información separada.
- Diseño y experiencia. Que sea cómoda de usar de verdad, no solo funcional, es parte del trabajo.
Rangos honestos: desde 5.000 €
Vamos con números, que es a lo que has venido. Trabajamos el desarrollo de aplicaciones a medida desde 5.000 €, y a partir de ahí depende del alcance.
- Desde 5.000 €. Una herramienta acotada y bien definida: un configurador, un panel de gestión sencillo, un formulario avanzado con su backend, una primera versión funcional de una idea.
- Entre 8.000 y 15.000 €. Aplicaciones con varias partes conectadas: gestión de encargos con avisos por email, un módulo de producción, reservas con calendario y usuarios, un panel de administración completo.
- A partir de ahí. ERP a medida, SaaS que vas a vender a terceros o sistemas que integran varias áreas del negocio. Aquí el precio va con el alcance real, y por eso lo cerramos por fases.
Estas cifras son para que te hagas una idea, no un presupuesto cerrado. El presupuesto de verdad sale después de entender qué necesitas, y ese primer análisis no te cuesta nada.
Los dos modelos de trabajo
Hay dos formas sensatas de afrontar el pago de un desarrollo, y elegimos según el proyecto.
Por proyecto cerrado
Definimos el alcance, lo presupuestamos entero y lo construimos. Sabes desde el primer día cuánto vas a pagar y qué vas a recibir. Funciona muy bien cuando tienes claro lo que quieres y el alcance no va a moverse mucho.
Por versiones
Empezamos por una primera versión útil, la pones a funcionar y a partir de la experiencia real decidimos qué añadir después. Repartes la inversión en el tiempo y no pagas de golpe por funciones que a lo mejor luego no necesitas. Es el modelo que recomendamos cuando estás validando una idea o cuando el negocio va a ir marcando el rumbo.
Ninguno es mejor que el otro. Depende de cuánta certeza tengas sobre lo que necesitas.
Desarrollo y mantenimiento no son lo mismo
Este es el punto donde más gente se lleva sorpresas, así que lo dejamos claro.
El coste de desarrollo es lo que pagas una vez para que la aplicación exista. El mantenimiento es lo que cuesta que siga funcionando bien con el tiempo: el alojamiento, la base de datos, las actualizaciones de seguridad, los pequeños ajustes y el soporte cuando algo falla.
Nosotros construimos con Next.js y Supabase, y eso mantiene el mantenimiento razonable: la infraestructura escala sola y no dependes de servidores caros que hay que vigilar. Aun así, cuenta con una cuota mensual o anual para que la herramienta esté cuidada. Una app abandonada envejece mal, igual que una web.
Lo importante: cuando compares presupuestos, pregunta siempre qué incluye el mantenimiento y qué no. Un desarrollo barato con un mantenimiento opaco puede salir más caro a los dos años.
Entonces, ¿por dónde empiezo?
Antes de pedir un presupuesto, ayuda tener claro qué problema quieres resolver y qué haces hoy para apañarlo (normalmente un Excel, un cuaderno o tres herramientas mal conectadas). Con eso ya podemos decirte si tiene sentido una aplicación a medida o si te apañas con algo más simple.
Y si dudas entre encargar algo hecho para ti o tirar de una herramienta de catálogo, léete antes software a medida frente a software estándar, porque a veces lo de catálogo basta. Si lo que te frena es el plazo, aquí explicamos cuánto se tarda en desarrollar una aplicación.
Por darte una referencia de otro terreno parecido, tienes también cuánto cuesta una página web profesional, que sigue la misma lógica de precios por alcance.
Casos reales
Para que no sea todo teoría: hemos construido gramo (control y escandallos para hostelería), Plantya (control horario) y Saldia (contabilidad y facturación con Veri*factu). Tres necesidades muy distintas, tres presupuestos muy distintos, y en los tres el punto de partida fue la misma conversación honesta sobre qué hacía falta de verdad.
Si quieres una cifra pensada para tu caso, cuéntanos qué necesitas y te hacemos una auditoría gratuita. Sin compromiso y sin humo: si creemos que no te hace falta desarrollar nada, te lo decimos.